Los cinco secretos que dejó Steve Jobs para tener ‘amplitud mental’ en los negocios

Los cinco secretos que dejó Steve Jobs para tener ‘amplitud mental’ en los negocios

Tener la mente abierta es una cualidad para las personas y las empresas y los resultados positivos se ven en el crecimiento financiero

La amplitud mental es una cualidad que comparten las personas seguras de sí mismas. También influye directamente en la empresa, ya que contar con ella es abrir un mundo de posibilidades para evolucionar. Esto se traduce en la oportunidad de crecer como persona y como profesional, y, al mismo tiempo, es el pasaporte para el aprendizaje continuo. Es una de las formas en que la innovación hace evolucionar a las compañías de todo tipo.

Ser abierto de mente implica: que puedes entender a los demás desde sus posiciones personales, aunque no sean iguales a las tuyas. Que aprendes a convivir en un mundo lleno de diferencias. Que expandes tu consciencia más allá de lo que jamás imaginaste, y no necesitas ningún estímulo externo para provocarlo.

Si tu empresa tiene amplitud mental, refleja que: lidera con consciencia de equipo. Desarrolla habilidades blandas, más allá de las clásicas. Permite la convivencia y cooperación entre distintas generaciones donde todos aprenderán de cada uno. Proyecta esta visión de amplitud hacia dentro y hacia fuera en cada decisión.

Ahora bien, la amplitud mental no se puede forzar. Las personas no cambian bajo presión. Solo lo hacen si quieren. Y ese condicional es determinante de la adhesión o no, a los procesos de transformación. Se puede estimular, más no obligar.

¿Qué tiene que ver esto con tener amplitud mental? Se relaciona directamente, ya que la persona con mente amplia se sostiene en sus valores, creencias y determinaciones, y, a la vez, puede entender a aquel que ve las cosas en forma diferente y hasta quizás totalmente opuesta.

Acaso uno de los problemas más recurrentes es querer innovar haciendo algo ‘apenas’ nuevo. La innovación es total, o no es. A lo sumo, lo otro puede ser un cambio. Es por esto que la amplitud mental es esencial en las nuevas culturas empresariales.

Las organizaciones que no se transforman flexibilizando los paradigmas antiguos están destinadas a desaparecer. Lo mismo sucede con los colaboradores; de hecho, en las empresas con las que trabajo hay siempre un puñado de personas tan atadas a sus creencias del pasado, su historia en esa organización, sus rituales laborales de hace décadas, que no se animan ni contribuyen a impulsar el crecimiento.

1. Fomentar el pensamiento crítico

Consiste en la habilidad instaurada en la cultura del proyecto que facilita el analizar, argumentar, aplicar lógica y razonamiento para resolver problemas y tomar decisiones. Es justo lo opuesto a definir las cosas mecánicamente, el célebre “aquí siempre se hizo así”. El pensamiento crítico lleva a las personas y equipos a reflexionar saliendo de la pura teoría.

2. Tener una cultura de lo diferente

Como en todo, suele aparecer la resistencia al cambio, ya que para crear culturas que integren lo disruptivo es necesario flexibilizar paradigmas, entendido como aquellas creencias muy arraigadas que hacen que se insista en los mismos caminos, por más que no obtenga ya los resultados que conocía décadas atrás. No dejarse llevar por etiquetas limitantes en los vínculos.

3. Conozca cómo integrar lo diverso

Marcar un rasgo de gran influencia en la determinación de las nuevas culturas. Hay tanta diversidad de tribus conviviendo y generando pulsos hacedores de transformaciones, que necesitamos aprender a convivir, respetar e integrarnos. Una forma de hacerlo es tomar algunos elementos en común, tender puentes entre ellos, potenciarlos, mezclarlos y crear valor.

4. En algunos casos, permitir(se) el error

Las personas se castigan por sus errores al intentar desarrollar sus acciones y proyectos en los que han aplicado su mayor buena intención. Lo mismo sucede en las empresas: muchas castigan y sancionan cuando, en el proceso de evolución y de innovación, un colaborador comete un error o fracasa. En disciplinas como la ciencia o el deporte se valora el error como parte del éxito.

5. Unir los puntos de su trabajo

“Unir los puntos” significa que habrá muchas experiencias personales y en la empresa que no tendrán sentido inmediato. No todo tiene explicación: hay que asumirlo. “No se pueden unir los distintos puntos mirando para adelante; se pueden unir únicamente mirando hacia atrás”. Así que deben confiar que de alguna manera los puntos se unirán y eso servirá para la organización.

Fuente: https://www.larepublica.co/