El papel de la gerencia es determinante para evitar un mal ambiente laboral

El papel de la gerencia es determinante para evitar un mal ambiente laboral

El ambiente laboral es fundamental para el bienestar de los colaboradores de una empresa, tanto, que, si no se toman las precauciones necesarias para evitar el malestar entre las personas, los mejores empleados podrían dimitir de la compañía y disminuir su eficiencia. El papel de la gerencia frente a estas situaciones tiene una importancia capital, es por eso que Jairo Pinilla, presidente de Performia, habló sobre los efectos de un mal clima y cómo lidiar con los trabajadores que lo fomentan.

¿Qué tan determinante es el rol de la gerencia de una empresa para fomentar un buen ambiente de laboral?

Es el papel más importante porque son los únicos que tienen el poder de generar un cambio en las relaciones de los empleados. Uno de los errores más comunes es que los jefes delegan la mediación a otros y eso no se puede hacer totalmente, solo parcialmente al departamento de recursos humanos.

¿Qué puede hacer un gerente en caso de identificar un mal clima laboral?

Tiene que darles un propósito a sus colaboradores. Para la gente es importante saber en qué compañía trabaja y hacia dónde va, lo que los hace entender por qué están ahí y genera un sentido de pertenencia hacia la organización. Con esta base, se pueden solucionar más fácil los problemas personales.

¿Cómo hacer más fácil el relacionamiento en las compañías?

El escenario ideal en toda empresa es que su personal sea feliz, productivo y se sienta a gusto con la empresa, sus políticas y su misión. A través de la anatomía de los juegos se puede establecer estrategias que permitan a todo el equipo esforzarse al máximo para lograr las metas planteadas. Todo juego tiene un propósito, barreras, y recompensas, con esta directriz se hace un plan de trabajo.

¿Cuál es el motivo que más causa malestar en las oficinas?

Las injusticias. Esto tiene que ver con premiar o castigar a las personas por su desempeño en la oficina. A la gente no le gusta ver que en una empresa prefieran a otros por su raza, género, orientación sexual o religión.

¿Cómo puede la gerencia identificar a las personas que son tóxicas?

Cuando alguien se queja del clima laboral, la gerencia debe hacer una encuesta a los colaboradores en que comenten qué escucharon exactamente y quién lo dijo. Cuando se hace este ejercicio, las directivas se dan cuenta que todos dicen exactamente lo mismo, como un ‘copy’ y ‘paste’, lo que denota que estas opiniones no son suyas, sino que son de alguien más. Por lo general, el tóxico es quien menos se espera.

¿Cómo evitar que las personas se vuelvan tóxicas?

Educando a los directivos, ejecutivos y a los que manejan personal. Estas personas deben entender cuáles son las características principales de las personas destructivas para identificarlas más rápido. Muchas personas dan su mejor impresión durante las entrevistas, pero con el tiempo sacan las uñas. Desde el proceso de selección, se puede descartar a muchos aspirantes.

¿Qué porcentaje del presupuesto de una empresa se debe destinar para evitar esto?

Esto depende del tamaño de la empresa y la rotación de personal que tenga, no obstante, lo que se debe invertir para que la gente sea más productiva y en selección de personal debe ser una suma considerable dado que esto influye directamente en las ganancias de la organización. El recurso humano es el motor que mueve las organizaciones hacia adelante, no solo tener el equipo correcto es importante, también lo es establecer políticas que le permitan retenerlo y ayudarles a potenciar sus habilidades.

¿Cómo mejorar la comunicación entre los empleados y la gerencia?

Estableciendo mecanismos de comunicación anónima. Muchas personas tienen la intención de comunicar fallas o inconformidades, sin embargo, tienen miedo a sufrir represalias al hacerlo. También se debe incitar a las personas a que se comuniquen constantemente para tener más confianza.

¿Qué relación deben tener los directivos con el personal?

Es importante que los que toman las decisiones gobiernen con mecanismos de liderazgo, no con el látigo porque esto genera distancia con los colaboradores. Un jefe respetado tiene mayor capacidad de controlar las contingencias que se presentan. Por último, son muy importantes los límites que se fijan entre empleados y superiores, en muchas ocasiones, las circunstancias podrían confundir las relaciones de trabajo.